Les comparto mis apuntes del congreso al que asistí este fin de semana...
19 y 20 octubre 2012
Zapopan, Jalisco.
LA PEDAGOGÍA DE LA COMIDA
El tema de la comida es serio y tiene orígenes políticos y económicos.
Los docentes y las comunidades escolares tienen una gran responsabilidad. Ojalá logremos cada día formar más comunidades sustentables.
Italia y México tiene muchas similitudes y una de ellas es la cultura de la comida. Retomar la pedagogía de la comida favorecerá a docentes, papás y niños.
1ra conferencia magistral: La propuesta educativa Reggio Emilia. Maddalena Tedeachi y Marzia Anceschi.
Scuole e Nidi d'Infanzia Istituzione del Ayuntamiento de Reggio Emilia.
Reggio no es un método ni una pedagogía que se pueda trasladar a otro lugar y no es porque nosotros seamos muy buenos en lo que hacemos sino porque se creó dentro de una historia, en una cultura determinada.
Reggio Emilia (RE) se define como una ciudad de quiso construir una comunidad educativa de calidad. Esto fue hace más de 50 años, después de la segunda guerra mundial y después de una destrucción muy fuerte de la ciudad. Los padres querían que las escuelas tuvieran cocinas adentro. Hoy Reggio tiene una historia muy larga y a la vez muchas ganas de seguir trabajando. Es una ciudad que ha tenido mucha inmigración provocando un encuentro entre muchas culturas.
Uno de los valores de esta filosofía, es pensar que los deseos, los sueños y las utopías tiene que se parte del pensamiento. La cuestión es si todavía la escuela se dedica a transmitir conocimientos o a construir cultura y democracia. No es importante sumar el conocimiento sino saber construir, aprender, pensar, compartir... Logrando una comunidad.
Loris Malaguzzi, fundador de esta filosofía, propuso abrir las puertas de la escuela y llevar a los niños a la ciudad y a la vez llevar la ciudad a la escuela.
La experiencia pedagógica de RE es una historia que se extiende en un marco de tiempo que pasa ya los 40 años, entendido como un experimento pedagógico en el interior de una comunidad.
Uno de los motivos de la fuerza y la longevidad de RE es la voluntad de cruzar nuevos límites. Se vuelve una experiencia interdisciplinaria y transformativa.
El marco político y cultural es hacer visible la cultura del niño, sus derechos de vivir, sostener una fuerte relación entre la vida de los niños y los adultos. Entonces hablamos de una pedagogía de la relación.
Lo importante es cómo los niños construyen sus conocimientos, por lo que promovemos es un acercamiento holístico. La relación con el otro es indispensable para aprender. Es mejor cuando los niños se pueden ver a cuando cada uno está centrado únicamente en su trabajo. Cada uno tiene potencial y debe tener el espacio para compartirlo y así construir la cultura.
Los adultos deben crear contextos que sean emocionantes para aprender, que pueda imaginar propuestas de trabajo.
Los niños tienen la capacidad de asombrarse. Los adultos deberían tener el mismo asombre mirando a los niños.
Los niños hacen muchas investigaciones autónomas. En RE existen espacios en donde los niños pueden explorar libremente. Se necesita una escuela que comunique lo que hace.
Un punto fundamental de Reggio es trabajar en equipo.
Palabras fundamentales en la construcción de una de las escuelas: circular, transparente, cocina interna, valor de la plaza, más de un atelier. Documentación, comunicación, participación...
Documentación narrativa, descriptiva, en mapas conceptuales. Los niños también hacen sus propias documentaciones.
Los padres de familia son parte fundamental en la construcción de la escuela. Igualmente los niños son parte de la creación y el cuidado del ambiente escolar.
El cultura del atelier es uno de los inventos de Loris Malaguzi. Los maestros que ahí se encuentran tienen una formación artística. En los años 70 Malaguzi quería una escuela que fuera como un laboratorio en donde manos y cabeza estuvieran conectados. Empezó con un atelier en cada escuela, hoy hay más en diferentes áreas.
Imaginamos una cultura del atelier como la cultura del lenguaje, que esté dentro del curriculum. Los puntos que argumentamos es que los niños necesitan hacer experiencia y esto no es hacer una actividad, si no manipular, poder volver al objeto, argumentar, que los niños tengan un diálogo argumentativo de la experiencia.
Una experiencia produce cambios, se procede por prueba y error, transformando ideas. La cultura del atelier es una cultura interdisciplinaria. Pluralidad y estética no sólo se refiere a la belleza, sino a la capacidad de construir relaciones; todo esto dentro de una dimensión lúdica.
Presentación del libro-conferencia: Los lenguajes de la comida.
Maddalena Tedeschi y Marzia Anceschi.
La alimentación es una de las prioridades de la pedagogía de Reggio.
Las cocinas invitan a la participación. La comida tiene múltiples modalidades de comunicación a través de su color, perfume y forma. Cuando comemos con otros se crea un espacio para compartir. La educación implica a todos los que trabajan en un lugar activo y propositivo, es un lugar familiar. Se pretende tener niños activos por medio de la manipulación, del dialogo y a través de esto lograr oportunidades de conocimiento y de intercambio entre los presentes en la escuela y directamente con los creadores del menú. La educación de los alimentos es difícil, es un tema hablado por todos y existen contradicciones: costumbres familiares, culturales, etc.
Existe apoyo dentro de los nidos, en los cuales participan padres con niños de la misma edad y comparten sus preocupaciones y experiencias. El significado más grande que existe alrededor de la comida es la comunicación: menú (nutritivo, participación de expertos, equilibrado, variado: cromático y sabor , con calidad y temporalidad).
Presentación: introducción a los proyectos de la comida.
Yvonne Kogan, representante de RedSOLARE.
¿Cómo perciben hoy los niños la cultura de la comida? ¿Cómo pueden saber el origen de la comida si no lo ven? ¿Cómo pueden sentirse parte de la cultura de nuestro país?
México tiene el primer lugar de obesidad infantil. Muchos factores han contribuido a este fenómeno.
La iniciativa de hacer la traducción de "Los Lenguajes de la Comida" pretende promover el acercamiento de los niños a la cultura de la comida.
De igual forma 5 escuelas (Ágora: comunidad educativa, Instituto Nezaldi, EATON School, Kuruwi: lugar de niños y The American School Foundation of Guadalajara) se reunieron para compartir, dialogar, y trabajar proyectos alrededor de la comida.
2da conferencia: Experiencias con los lenguajes de la comida.
Maddalena Tedeachi y Marzia Anceschi.
Scuole e Nidi d'Infanzia Istituzione del Ayuntamiento de Reggio Emilia.
Huerta escolar: Laboratorio vivo que brinda experiencias que dan valor a pequeñas áreas vivas, crea situaciones al cultivar, es una ocasión para formar de manera activa. Es un espacio de experiencias y relaciones entre niños y naturaleza. Se pueden observar procesos de crecimiento.
Los niños con ayuda de libros proyectan su idea de huerta, misma que se acerca a la de los adultos.
Estas experiencias concretas y efectivas crean oportunidades para trabajar alrededor del curriculum (ejemplo: lectoescritura) con actividades libres en donde la escuela acompaña a los niños a través de sus teorías a las formales. Los niños investigan juntos y se auto regulan.
El proyecto de la huerta recupera el sentido de la tierra, la espera de tener éxito en el cultivo y poderlo llevar a la mesa. (Encuentro entre huerta y cocina).
También hay un encuentro entre niños y adultos (abuelos y padres), la huerta permite juntar el diálogo entre varias generaciones. Prepararon platos tradicionales y compartieron leyendas, relatos y experiencias.
Se busca darle forma a seres vivos (plantas).
En las cocinas hay espacios que permiten a los niños un juego simbólico, uno de ellos, la cocina, donde encuentran objetos reales y de diversas culturas. Tienen la oportunidad de encontrar libros y después los objetos reales en la cocina y acercarse a éstos.
La lechuga y la col dan oportunidad de representar y al hacerlo se crean armonías, hay un dialogo verdadero.
La diferencia entre la escuela infantil y la escuela primaria es que los niños comienzan a tener estereotipos, sin embargo, el trabajar las representaciones desde pequeños, promueve que el niño tenga una imagen real de su entorno. El atelier les permite a los niños entrar al alma de las situaciones que se presentan a través de las representaciones.
Reflexión: ¿Qué tanto permitimos que sean los niños los que nos lleven de la mano y no que siempre seamos nosotros los adultos quienes los llevamos a ellos?
Un nuevo atelier: Atelier de los sabores. Un espacio dedicado a la comida, un espacio de encuentro y de desarrollo de la ciudad nacida en escuelas. Es un proyecto cultura de Reggio Childrens, que promueve iniciativas.
La Cocina representa un lugar importante, lugar de trabajo entre adultos y niños, lugar de convivencia que transforma las cosas y da la oportunidad de comenzar con materias primas, identificarlas y transformarlas. Los niños y los adultos en colaboración transforman las cosas, construyen algo nuevo, algo que no está. Un platillo es como una obra de gran colaboración, a través de procesos químicos. Es como darle forma al barro. Tiene dentro el alma, se da la posibilidad de hacer algo original. El ser parte de un proyecto, es participar en una dimensión proyectual, toma forma en la colaboración entre niños y adultos, buscar juntos algo nuevo y después es comido juntos. Los adultos comen con los niños, tomarse en seriaste el fondo. La escuela italiana muchas veces tiene la mentira de que escucha a los niños, pero el adulto interrumpe y escoge lo que ya tenía en la cabeza, no ve profundamente lo que dicen los niños, escucha sólo lo que le sirve para llevar a cabo lo que el quiere. En la cocina se toman las propuestas, se aceptan las ideas de los niños y se les da los elementos para seguir sus intenciones.
Cuando el adulto tiene la capacidad de moverse al encuentro con el otro, si escuchamos a los niños nos daremos cuenta que tienen ideas riquísimas. A los niños competentes les corresponde un adulto competente.
La gastronomía y la pedagogía no son asuntos simples, dependen de a quién se lo quieres dar, con quién lo vas a comer, etc. Todo esto con la conciencia de cuidar al otro.
Las plantas hablan a través de las hojas, de las raíces, se ayudan en la nutrición, son solidarias. A través de éstas se hace educación ética y moral. El desperdicio en la comida es algo que se puede utilizar, como las hojas de zanahoria la piel de la calabaza y se utiliza para hacer otras cosas (reciclado).
Lo que comemos mal nosotros, se le propone a nuestros hijos, a nuestros nietos. La comida cambia la composición del ADN y se lo trasmitimos a nuestros hijos y nuestros hijos a nuestros nietos. Hay que comer menos y mejor, moverse más.
"La ecuación es simple: si los niños tienen verdaderos derechos, entonces deben tener las oportunidades para desarrollar sus inteligencias y estar preparados para el éxito" Loriz Malaguzi.
