domingo, 25 de noviembre de 2012

Espacios Alfabetizadores.


Un óptimo desarrollo de los seres humanos, los países y el mundo en general, no podría lograrse sin el dominio de la lectura y de la escritura, sin la libertad de expresión oral y escrita, de las ideas y opiniones.
La enseñanza y promoción de la lectura y la expresión escrita son preocupaciones de los países, que a través del tiempo han implantado métodos de enseñanza que se han reformado, transformado y reforzado como parte del desenvolvimiento de cada cultura.
Desde hace tiempo se han buscado nuevas formas de estimular la lectura y la expresión de los niños, y se han llevado a cabo acciones directas a favor del libro y la literatura, ya sea en grupos pequeños o en programas masivos.
Considero que es muy importante trabajar con currículos conscientes en la importancia de la lecto-escritura y que provee los espacios alfabetizadores que pueden despertar en el niño el interés, el gusto y la necesidad de convertirse en individuos lectores y escritores desde temprana edad.
Cuando aprendemos a hablar lo hacemos escuchando a los que nos rodean, y en la constante interacción con ellos. No recibimos en nuestro primeros días clases como tal, del nivel fonológico ni del morfo-sintáctico. Con el ejemplo y apoyos de nuestros padres fuimos aprendiendo como se organiza y constituye el lenguaje oral.
Entonces me pregunto: ¿por qué la insistencia de dividir el lenguaje en sus unidades mínimas y enseñar el lenguaje escrito tan dividido, volviéndolo cada vez más mecánico y carente de sentido y significados?
Los ambientes con libros, materiales para escribir y personas que leen y escriben, ayudan a los niños a comprender que la lectura y la escritura son actividades importantes, divertidas y de mucho valor.
Los niños necesitan espacios para usar materiales, explorar, crear y resolver problemas, para desenvolverse, moverse, hablar libremente acerca de lo que están haciendo, para trabajar solos y con otros, espacios para que los adultos se unan a ellos en apoyo de sus intenciones e intereses.
Estas áreas debe incluir toda clase de libros de edición comercial, hechos en casa y por los niños, revistas, álbumes de fotografía, accesorios para contar las historias y materiales para escribir en donde podríamos encontrar: papel de todos los colores formas y tamaños, libretas, carpetas, sobres, lápices de muchos colores, plumas, plumones, crayolas, sacapuntas, gomas, calcomanías, sellos e incluso, de ser posible, una máquina de escribir ó una computadora.
Estos espacios vuelve a los pequeños personitas interesadas en la lectura y la escritura desde muy jóvenes.
Es maravilloso ver como los niños se ven a sí mismos como seres capaces de construir y compartir estas creaciones con sus compañeros. Son niños que piden escuchar cuentos, que llevan constantemente libros de casa que desean compartir con sus compañeros y aunque aún no entienden cada letra y cada palabra los leen a su manera.
Esto, me parece muy importante porque tanto la lectura como la escritura son herramientas que necesitamos para construir todo nuestro conocimiento y muchas veces los niños mayores sufren en las escuelas al tener deficiencias en ésta área; les cuesta trabajo recurrir a los libros cuando necesitan hacer una investigación y, con poca experiencia en la lectura, su comprensión de textos es muy escasa, lo que les dificulta tener resultados óptimos durante su escolaridad y por lo cual, en muchas ocasiones, termina en repetición de grados escolares ó en el peor de los casos, dejar la escuela.
Muchos estudios nos dicen que en México el nivel de analfabetismo es muy alto y esto se debe a diversos factores, pero desde mi punto de vista es  más importante la escuela. Si todos los educadores y directores de las mismas, entendieran la importancia de crear espacios alfabetizadores óptimos para los niños, podríamos ir reduciendo la alta taza de analfabetismo en nuestro país.
A lo largo de todos los años que llevo estudiando, me he encontrado con diversas teorías acerca de la lectura y la escritura. He podido observar que la mayoría concuerda en que el contexto y la interacción que el niño tenga con éste, son los factores principales para que desarrolle al 100% esta área del lenguaje y la comunicación. Piaget se enfoca un poco más en el ambiente físico y las posibilidades que éste le puede brindar al niño mientras que Vigotsky le otorga gran importancia no sólo al ambiente físico sino al apoyo que brinda el adulto como modelo y como facilitador en la interacción del niño con su medio. Bruner denomina andamiaje a este apoyo de los adultos hacia el niño que modelan, organizan y monitorean las acciones de los niños hasta que ellos puedan realizarlas solos.
Por lo tanto no sólo hace falta un espacio que brinde todas las facilidades a los niños como futuros lectores y escritores. Un verdadero ambiente alfabetizador depende principalmente del maestro ó el adulto que esté acompañando al niño durante la etapa de su crecimiento, porque no podemos olvidar que no sólo es en la escuela en donde existen estos espacios. La casa debe ser en todo momento un lugar que busque potenciar en el niño todas sus capacidades. Si no existe esta congruencia entre casa-escuela posiblemente  no tendremos los mismos resultados.
Los niños aprenden a hablar hablando, a leer, leyendo y teniendo contacto con modelos de conversación. Pueden aprender a contar cuentos escuchándolos, y a escribir poesía tras ver primero modelos de poemas.
El reto es cada día mayor para todos los que decidimos dedicarnos a la docencia, pero estoy segura que todo aquel que ame su trabajo y entienda la responsabilidad que tenemos con nuestros alumnos y con la sociedad entenderá la importancia de brindarles oportunidades que les ayuden a crecer de forma integral. Por eso es importante que entendamos que la enseñanza de lecto escritura implica, principalmente, que los alumnos se reconozcan como verdaderos lectores y escritores.

La Luna

Siempre en lo alto estas. Desde aquí te veo brillar. Algunas veces tan completa y redonda que no pasas indiscreta. Otras veces tan delgada que pareces un suspiro que va a desaparecer. Sin importar la noche: nublada, lluviosa o despejada, se que estas ahí. Eso me hace estar feliz. Y con tu energía me  siento llena de alegría.

Hoy te pido que con tus rayos de plata me acompañes en mi andar por la vida. Que me cuides y me protejas, tu que todo lo puedes ver, aunque sea medio día. Se mi confidente de lo que vivo y sueño. Se mi compañera eternamente...