domingo, 25 de noviembre de 2012

La Luna

Siempre en lo alto estas. Desde aquí te veo brillar. Algunas veces tan completa y redonda que no pasas indiscreta. Otras veces tan delgada que pareces un suspiro que va a desaparecer. Sin importar la noche: nublada, lluviosa o despejada, se que estas ahí. Eso me hace estar feliz. Y con tu energía me  siento llena de alegría.

Hoy te pido que con tus rayos de plata me acompañes en mi andar por la vida. Que me cuides y me protejas, tu que todo lo puedes ver, aunque sea medio día. Se mi confidente de lo que vivo y sueño. Se mi compañera eternamente...

No hay comentarios:

Publicar un comentario