A lo largo de mi carrera como maestra de
educación preescolar, he descubierto un gran interés por trabajar con los niños
pequeños la lectura y la escritura. Por otro lado, he encontrado que existe un
fuerte debate dentro de los educadores de este nivel, ya que hay quienes
consideran que se debe enseñar lecto-escritura a los pequeños desde un nivel preescolar
y quienes lo consideran infructuoso. Algunas escuelas incluso, han optado por
no hacer nada al respecto considerando a los niños muy pequeños e incapaces de
lograr un real aprendizaje en esta área. Otras, han decidido enfocarse a actividades en donde los niños tienen
que llenar planas, logrando en algunas casos únicamente la memorización de
grafías trabajando, desde mi punto de vista, más en el área de motricidad en
lugar de lo que implica la escritura de forma integral.
Al respecto pienso que formar niños
lectores y escritores es un proceso mucho más rico y a la vez complejo que
definitivamente debe comenzar en su edad temprana. Implica, más que un
ejercicio de memorización, un ejercicio cotidiano en donde los niños pueden descubrir
el placer por la lectura y escritura en sí, encontrando a su vez su utilidad dentro
de la vida cotidiana.
La actual situación política, social, económica
y cultural de México se encuentra en un momento de crisis y esto está
directamente ligado a que existe un elevadísimo nivel de
analfabetismo. Las estadísticas nos dicen que el porcentaje de lectores es muy
bajo, lo que me parece es urgente atender. Los encargadas de la docencia,
tenemos una gran responsabilidad con el país y qué mejor que empezar a inferir
desde el nivel preescolar.
Con esto no me refiero
únicamente a enseñar a los niños a leer y a escribir bajo la obligación de su
actividad académica. Mi ideal es formar personas que disfruten de la lectura y
la escritura y encuentren que las pueden vivir como actividades placenteras que
además, pueden ser formativas. Quiero darles las herramientas necesarias para que
estas actividades les genere interés por investigar, jugar, imaginar, crear y
así estaríamos desarrollando no sólo el área de lectoescritura sino la
creativa, social y personal.
“Lo
que propongo es muy sencillo: nada más que pensar
en
lo que hacemos” (Arendt en Barcena, 2005, p. 143).
María Cortés Toussaint.
María te felicito por tu actitud y compromiso, ojalá hbieran muchos docentes así y coincido contigo que la edad preescolar esta el semillero de los futuros lectores y escriotres.
ResponderEliminarTe,leí saludos
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