UN POCO DE MI VIDA
Nací el 29 de septiembre del año 1982. Mis papás: Alberto y Cecilia.
Una pareja joven, ambos desarrollándose dentro de las artes. El como cineasta y
ella como cantante y actriz. Fui recibida con mucho amor y dedicación.
Mi papá ya tenía otro hijo, Emilio. Es un ser a quien quiero mucho y
que ha dejado, sin duda, una huella en mi vida.
Durante mis primeros dos años, viví en una vieja casa en Tizapán, San
Ángel, rodeada de mi pequeña
familia. Disfrutaba mucho jugar con mis padres y con mi primo a quien sentía
muy cercano, pues éramos casi de la misma edad.
Cuando tenía dos años de edad, mis padres decidieron separarse. Mi
madre y yo nos fuimos a una pequeña casita en donde continué creciendo muy
feliz bajo su cariño inmenso e incondicional y sin perder el contacto con mi
padre.
Pasaba la mayor parte del tiempo acompañando a mi mamá a su trabajo,
incluso a sus conciertos. Varias imágenes me recuerdan cómo me gustaba abrazar
su pierna mientras ella cantaba y cuando me daba mucho sueño me dormía a su
lado, en el escenario.
Algunas veces, mi abuela materna me cuidaba. En aquél entonces, aún
trabajaba como profesora de inglés en diversas escuelas. Me gustaba mucho jugar
con ella y sobre todo, acompañarla a sus clases.
Cuando cumplí cinco años, mi madre y yo nos fuimos a vivir a una casa
muy linda en Jiutepec, Morelos. Recuerdo jugar y correr por el jardín, juntar
luciérnagas por la noche y hacer barquitos de papel que ponía en un apantle. Al
principio asistí a una pequeña escuela rural, pero después de un tiempo, mi
madre se dio cuenta de que por su trabajo, pasábamos más tiempo en la ciudad,
por lo que prefirió inscribirme a una escuela en la Ciudad de México. Fue así
como llegué a la Escuela Manuel Bartolomé Cossío. Ahí terminé el último año de
preescolar y recorrí los seis grados de primaria.
En el año de 1994 mi mamá se casó con Alfonso, a quien quiero inmensamente.
Al salir de la primaria, entré al Colegió Madrid en donde cursé
secundaria y bachillerato y en donde aprendí a desarrollarme como un ser humano
cada vez más independiente, crítico y creativo, fui construyendo cada vez, con
más cuidado, el camino que andaría. Un evento que sin duda cambió mi vida, fue
el nacimiento de mi hermano Julián, en Junio de 1996. Lo quiero muchísimo y
siento que mi vida sin su sonrisa y sin su inmensa alegría, no sería la misma.
Tener la suerte de ver crecer a un ser que comparte tu misma sangre es toda una
aventura que disfruto con mucho placer cada día.
A mis 15 años decidí formar, junto Alejandra y Sofía, un grupo de
animadoras de fiestas infantiles “Mosckitas”. Hacíamos diferentes tipos de
obras utilizando principalmente teatro guiñol, acompañadas de coreografías con
música de las películas de Disney y algunos temas infantiles de diferentes
autores. Durante un tiempo, trabajamos al lado de mi mamá, en su espectáculo
infantil, e hicimos varias presentaciones en el interior de la República.
Durante el tiempo que trabajaba con este grupo, decidí que quería
estudiar danza de forma profesional. Me di a la tarea de buscar una escuela y
fue entonces cuando llegué a la escuela de danza del Centro Nacional de las Artes
a la que entré en el año 2001, mismo en que viví otra gran alegría al saber que
llegaría un nuevo ser: Bruno, mi pequeño hermano al que quiero mucho y admiro
su gran independencia a su corta edad.
Al año siguiente y un poco decepcionada de la danza, busqué un refugio
fuera de la Ciudad de México. Trabajé en Pipiol, un campamento en Valle de
Bravo. Permanecí aquí ocho años. Fueron unos años maravillosos. Al inicio como
guía, después como encargada del taller de manualidades y más tarde empecé a
coordinar diferentes programas dentro del campamento. Sin duda, lo que más me
gustó, además de conocer a Ricardo, el hombre al que amo y quien es ahora mi
prometido, fue el programa llamado Mini-Kids, un campamento especializado en
niños de 4 a 6 años que pasan fuera de su casa 6 días, para vivir experiencias
en el río, el lago, la montaña, llevando a cabo fogatas, juegos nocturnos, bailes
y diversas actividades.
el 2003 decidí irme a vivir a Madrid, España. Al llegar, me inscribí en una escuela de comedia musical. En el 2004 ingresé al Real Conservatorio Profesional de Danza a la Licenciatura de Bailarín en danza contemporánea.
Ahí permanecí tres años, en los cuales, tuve infinidad de experiencias
que me hicieron crecer como persona. Viajé a lugares hermosos, caminé por horas
y horas.
Unos meses antes de decidir regresar a mi país, trabajé en una guardería “El Alboroto” organizando fiestas infantiles. Recordé entonces, que desde pequeña, yo siempre decía que quería ser maestra.
Así decidí volver a mi país y buscar trabajo como docente y fue como
entré al colegio Kuruwi. Estoy feliz en mi trabajo ya que es una institución
con una filosofía de vida que comparto plenamente, en donde veo a los niños
felices y realmente deseosos de aprender y crecer.
En mi vida personal me siento feliz. Muy contenta de tener una familia hermosa que me apoya y me da la fuerza para realizar todos mis sueños. Mis amigos y amigas que me han acompañado a lo largo de este camino y aunque algunos están lejos físicamente los llevo a todos en mi corazón. Mucha felicidad me da también la llegada de mi primer sobrino, Luken, de tan dos años de edad. Siento un amor muy especial que nunca había experimentado y que es inmenso.
El año pasado, el 19 de noviembre, me case con un ser lleno de luz. Me siento muy feliz y afortunada de tener a mi lado a Ricardo. Ahora tengo la fortaleza que me da el contar con un esposo maravilloso que me entiende, me apoya y me impulsa a ser una mejor persona.
Tengo muchos proyectos a futuro, tanto en lo personal como en lo académico,
pero definitivamente estar en la maestría de Lectoescritura me acerca más a ser
la maestra que quiero ser. Siempre comprometida con mi formación como docente y
con mi país como ciudadana.
María.

María qué bonito narras tu vida...me gustó mucho y te percibo como una buen ser humano ¡Feliciades!
ResponderEliminarGracias por compartirnos toda tu vida hasta este momento que estas viviendo, es muy buena tu forma de describir. Ah! me da gusto que hayas estudiado en la escuela Bertha Von Glümer, yo estuve estudiando ahí un año, es una escuela maravillosa. Saludos y espero que me visites en mi blog.
ResponderEliminarHola María gracias por compartirnos, es un gran tesoro
ResponderEliminarHola Maria
ResponderEliminarLlegue tarde a las felicitaciones. Una clara descipcion de lo que eres y proyectas. A tan corta edad demasiadas experiencias. Adelante con lo que haces, se nota que todo lo vives plenamente y con amor.